Cuando una sociedad no paga sus deudas tributarias, la Administración puede dirigirse contra otras personas. Entre ellas, los administradores. El artículo 43 de la Ley General Tributaria regula la responsabilidad subsidiaria y sus supuestos, y es uno de los riesgos personales más importantes de quien dirige una empresa.
Qué significa subsidiaria
Subsidiaria quiere decir que el responsable solo responde después de que se declare fallido al deudor principal y a los responsables solidarios. La Administración debe agotar primero la vía contra la sociedad. Una vez declarada la insolvencia, puede dictar un acto de derivación de responsabilidad contra quien corresponda.
La derivación no es automática. Requiere un procedimiento con trámite de audiencia, en el que el afectado puede alegar y aportar pruebas.
Los administradores incluidos
El artículo 43.1 contempla como responsables subsidiarios a los administradores de hecho o de derecho de las sociedades en los supuestos que describe. Las situaciones típicas incluyen no haber realizado los actos necesarios para cumplir las obligaciones tributarias, haber consentido el incumplimiento de las personas que dependen de ellos o haber adoptado acuerdos que lo posibilitaron, así como la existencia de deudas pendientes cuando la sociedad ha cesado en su actividad.
Aquí se cruzan la responsabilidad tributaria y el concepto de administrador de hecho. Quien dirige sin cargo formal también puede verse afectado.
Cómo defenderse
Un administrador diligente debe poder acreditar que actuó con cuidado. Las pruebas que suelen resultar útiles son:
- Documentos que demuestren que se intentó pagar o aplazar la deuda.
- Actas y comunicaciones que muestren una gestión razonable.
- Evidencias de que el incumplimiento no dependía de su actuación.
- Prueba de la fecha de cese y de las deudas devengadas durante su cargo.
La relación con el concurso y la disolución
Una sociedad en dificultades debe actuar con rapidez. Ignorar la causa de disolución o no instar el concurso a tiempo puede añadir otras responsabilidades, como las de los artículos 363 y 367 de la Ley de Sociedades de Capital. El administrador debe considerar todos estos riesgos en conjunto.
Prevención
Mantenga al día las obligaciones y solicite aplazamientos en periodo voluntario cuando la tesorería lo exija. Documente por escrito las decisiones relevantes.
Si recibe una comunicación de inicio de procedimiento de derivación, responda dentro del plazo. Es fácil perder una buena defensa por silencio, y la conservación de actas y comunicaciones resulta decisiva. Pida el expediente completo y revise con atención qué deudas se le atribuyen.
Este asunto se incluye en el servicio de asesoría fiscal y tributaria.
