Los comercios, talleres y empresas de servicios de Córdoba venden a otros profesionales a crédito, y es habitual que el cobro se alargue más de lo pactado. La Ley 3/2004, de lucha contra la morosidad en las operaciones comerciales, ofrece herramientas concretas que pocas pymes aplican por temor a perder clientes.
Los plazos legales
El artículo 4 fija el marco. Cuando exista un procedimiento de aceptación o comprobación de la conformidad de los bienes o servicios, este no puede exceder de treinta días desde la entrega. El plazo máximo que las partes pueden pactar es de sesenta días naturales desde la entrega o la prestación. Las partes pueden acordar agrupar facturas por periodos que no superen los quince días.
Un pacto de pago a noventa o a ciento veinte días excede el límite legal y puede discutirse. Por eso conviene revisar las condiciones de compra que imponen los clientes grandes.
Mora automática e intereses
El artículo 5 establece que el deudor incurre en mora sin necesidad de aviso de vencimiento ni intimación del acreedor. Pasado el plazo, se devengan intereses de demora. El artículo 7.2 fija el tipo en la suma del tipo de interés aplicado por el Banco Central Europeo en su más reciente operación principal de financiación y ocho puntos porcentuales.
Los cuarenta euros
El artículo 8 reconoce al acreedor, además, el derecho a una cantidad fija de cuarenta euros por cada factura impagada a su vencimiento, como indemnización por los costes de cobro. Si los costes reales superan esa cantidad y el acreedor los acredita, puede reclamar también ese exceso.
Cómo reclamar en la práctica
- Reúna facturas, albaranes y la prueba de la fecha de entrega.
- Calcule el plazo legal y la fecha desde la que corre la mora.
- Envíe un requerimiento fehaciente con la liquidación de intereses y los cuarenta euros.
- Si no hay respuesta, valore un procedimiento monitorio con la documentación.
- Revise si el cliente tiene un patrón de retrasos para ajustar su política de crédito.
Una cuestión de relación comercial
Reclamar los intereses no tiene por qué romper la relación. Muchos clientes corrigen sus plazos cuando se les muestra que incumplen la ley. En otros casos, la renuncia expresa a los intereses puede ser una concesión útil dentro de una negociación.
Para una pyme cordobesa, cobrar a tiempo equivale a financiarse sin coste. Conocer estos derechos permite exigirlos con seguridad y sin necesidad de entrar en conflicto.
Si su empresa o actividad está en Córdoba, puede consultar el asesoramiento jurídico en Córdoba. Este asunto se incluye en el servicio de reclamación de deudas e impagos.
