El agente comercial es un profesional independiente que promueve contratos por cuenta ajena a cambio de una remuneración. Cuando termina la relación, la ley le reconoce una compensación por la clientela que ha creado. Para el empresario, conocer esta obligación es esencial al fijar condiciones y al decidir cuándo poner fin al contrato.
El derecho del agente
El artículo 28 de la Ley 12/1992 sobre contrato de agencia reconoce al agente, al extinguirse el contrato, una indemnización por clientela cuando haya aportado nuevos clientes al empresario o haya incrementado sensiblemente las operaciones con los clientes preexistentes, y su actividad anterior pueda seguir produciendo ventajas sustanciales al empresario.
Es un derecho de orden público que las partes no pueden suprimir de antemano en perjuicio del agente.
Cuantía
La ley fija un límite máximo. La indemnización no puede exceder del importe medio anual de las remuneraciones percibidas por el agente durante los cinco últimos años, o durante todo el período de duración del contrato si este fuese inferior. Dentro de ese techo, la cuantía se determina atendiendo a las circunstancias, como el número de clientes aportados y la duración de la relación.
Plazo de un año
El artículo 31 establece que las acciones derivadas del contrato de agencia prescriben al año desde la terminación del contrato. Es un plazo corto, y su incumplimiento puede dejar al agente sin derecho a reclamar. Para el empresario, conocer este plazo también tiene un valor estratégico.
Consejos para el empresario
- Documente en el contrato las zonas, clientes y objetivos del agente.
- Registre qué clientes ya existían al comienzo de la relación.
- Si va a terminar el contrato, valore con asesor el riesgo de indemnización.
- Evite pactos que parezcan renunciar al derecho de forma anticipada.
- Cuando proceda, negocie un acuerdo de finalización.
Consejos para el agente
Conserve las comunicaciones y los informes de ventas. Calcule su remuneración media de los últimos años y evalúe si la clientela que ha creado seguirá generando ingresos al empresario. Reclame dentro del año.
Aplicación práctica
Estas cuestiones se resuelven mejor con una planificación anterior que con un conflicto posterior. Un contrato de agencia bien redactado deja claras las expectativas de ambos y reduce el riesgo de litigio al finalizar la relación.
Si su empresa trabaja con agentes o es agente usted, conviene revisar el contrato antes de que surja la discrepancia.
Este asunto se incluye en el servicio de contratos mercantiles.
